Búsqueda con filtros
Precio, comuna y tipo de propiedad. El interesado llega a lo suyo sin revisar el catálogo entero.
Un sitio con catálogo de propiedades: quien entra busca por precio, comuna y tipo de propiedad, ve la ubicación en un mapa y revisa la ficha completa de cada una, todo sin salir de tu página.
Es el sitio de tu corredora o inmobiliaria, no una publicación más dentro de un portal ajeno: aquí tu catálogo no compite en pantalla con nadie, y el interesado te deja sus datos a ti. Si todavía estás decidiendo qué necesita tu web, primero revisa nuestra guía de qué debe tener la página web de una inmobiliaria o corredor.
Búsqueda con filtros
Precio, comuna y tipo de propiedad. El interesado llega a lo suyo sin revisar el catálogo entero.
Ficha completa
Metros cuadrados, dormitorios, baños, galería de fotos. Los datos a la vista, no por mensaje.
Mapa en la ficha
La ubicación se entiende dentro de tu sitio, sin abrir otra pestaña para buscar la zona.
Contacto directo
Cada ficha tiene su formulario, y el contacto llega identificando de qué propiedad se trata.
Los portales inmobiliarios traen tráfico, y eso sirve. El punto es qué pasa después: dónde llega quien quiso saber más, qué ve, y si al final del recorrido queda un contacto tuyo o no queda nada.
Los portales inmobiliarios son una vitrina compartida: al lado de tu publicación aparecen las de otros corredores, peleando por el mismo interesado. No controlas el diseño, ni qué se muestra junto a lo tuyo.
Si no hay un formulario en la ficha de cada propiedad, quien entró interesado sale sin dejar nombre ni teléfono. Nadie a quien llamar, nada a qué darle seguimiento: solo una visita que no vuelve.
Metros cuadrados, dormitorios, gastos comunes, en qué piso está. Preguntas que se repiten todo el día porque la publicación no las contesta, y que te sacan tiempo de lo que sí vende: mostrar propiedades.
Buscar, filtrar, mirar la ficha y contactarte: todo el recorrido ocurre en tu página, con tu marca, sin pasar por la vitrina de nadie más.
Cada ficha se entrega ordenada para Google (título, descripción, datos de la propiedad), para que tus publicaciones se puedan encontrar buscando por comuna o tipo de propiedad, no solo desde el buscador interno de tu sitio.
Si ya trabajas con una herramienta para publicar y actualizar propiedades, la idea no es que la cambies: es que tu sitio hable con ella.
¿Quieres el detalle de qué hace cada parte de una web inmobiliaria y por qué? Lo explicamos completo en la guía del rubro →
En OptiWeb cuesta $690.000, precio fijo del plan de sitios especializados (IVA incluido), con hosting y dominio del primer año incluidos. Ese valor cubre el catálogo con filtros por precio, comuna y tipo, la ficha por propiedad con mapa y el formulario de contacto en cada una. Si tu corredora necesita una integración fuera del plan, se cotiza aparte y queda escrita en la propuesta antes de empezar — puedes revisar el detalle en los planes.
En que el catálogo de propiedades funciona como un buscador y no como una galería: el interesado filtra por precio, comuna y tipo, abre la ficha que le sirve y te contacta desde ahí. Un sitio corporativo puede mostrar tus propiedades, pero como páginas sueltas que tú actualizas una por una — sirve si trabajas con pocas publicaciones y no cambian seguido.
No es la idea, y por eso el sitio se conecta con la herramienta que ya usas para publicar y actualizar propiedades: cargas la información en un solo lugar. Qué conexión corresponde y hasta dónde llega depende del sistema que uses hoy, así que lo revisamos contigo y queda escrito en tu propuesta antes de empezar.
Por el formulario que lleva cada ficha: el interesado deja sus datos ahí mismo y el contacto te llega por correo identificando de qué propiedad se trata, sin que tengas que preguntarle "¿cuál viste?". Si tu inmobiliaria usa un sistema de gestión de clientes, el sitio puede entregarle esos contactos para que queden registrados y con seguimiento.
Sí, y el precio es el mismo: $690.000 fijos (IVA incluido). El catálogo funciona igual con diez propiedades que con doscientas, porque lo que cambia es cuántas publicas, no cómo está construido. Y es justamente donde un corredor independiente deja de aparecer rodeado de publicaciones de corredoras con más volumen: en tu sitio, tu catálogo es lo único que se ve.
El plazo se fija por escrito en tu propuesta, antes de empezar, y no lo damos cerrado de antemano porque cambia según el tamaño de tu catálogo y según si hay que conectar el sitio con una herramienta que ya usas. Preferimos comprometer una fecha que se cumpla a publicar un número que suene bien.
Sin letra chica: te respondemos directo.